Una Boda y Muchos Funerales

Publicado por Comunidades de Fe en

En aquel tiempo, Jesús dijo: ¿Conque puedo comparar a esta generación? Se parece a esos muchachos y muchachas que, sentados en la plaza, gritan a los otros: ¡Les tocamos la flauta y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!” Porque llegó Juan, que no come ni bebe, y ustedes dicen: “¡Ha perdido la cabeza!” Llegó el Hijo de la humanidad, que come y bebe, y dicen: “Es un glotón y un borracho, amigo de publícanos y pecadores”. Pero la Sabiduría ha quedado justificada por sus obras”.
En esa oportunidad, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mi todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Mateo 11.16-19,25-30 versión El Libro del Pueblo de Dios.

Siempre en toda comunidad de fe existen dos escuelas: una del rigor centrada en el cumplimiento de reglamentos y leyes y otra centrada en la mirada compasiva de Dios. Existe un permanente conflicto entre lo antiguo y lo nuevo, entre el pasado y el futuro. Depende de cada uno de nosotras y nosotros hacia dónde y cómo miramos y para qué. Podemos considerar el pasado para relanzar en forma renovada pero en fidelidad, los hallazgos de la historia humana, para crear un futuro más liberador o mirar hacia el pasado para quedarnos con las formas pero sin los contenidos.

En la primera escena de este relato tenemos justamente ese enfrentamiento de dos escuelas de predicación y de concepción de la comunidad cristiana. Por un lado, Juan el bautista, que tenemos que tomar muy en serio que es el último profeta con una predicación del rigor fundamentada en el arrepentimiento y que está simbolizado por los cánticos fúnebres. Por el otro lado y con los cánticos de bodas la celebración del anuncio gozoso del Reino que se hace presente y próximo con Jesús de Nazaret. Aquí también tenemos que tomar en serio que Jesús nos revela un Dios de presencia real junta a nosotros y con nosotras. Dos estilos de predicación y celebración que son símbolo de dos comunidades de fe. Una excluye con el rigor y las exigencias y condiciones de un arrepentimiento hecho a medida y modelo de quienes lo imponen. La  otra comunidad incluye incondicionalmente viviendo y celebrando la sorprendente gracia de Dios, fuente de todas las alegrías y fuerza de todos los cambios y de todas las acciones que tienen por objetivo hacer más digna y humana la vida de quienes son excluidos por las teologías y pastorales de otras comunidades. Esta es la boda alternativa a todos los funerales de los estigmas y la marginación.

El caminar por los senderos que nos marca la situación de las personas y grupos en situación de vulnerabilida al estigma y la marginación nos han revelado que en esta generación aún existen esos modelos opuestos de comprensión del Reino y ese es el centro del conflicto. No son las diversas situaciones de vulnerabilidad frente a estigmas diferentes que nos tensiona y nos divide sino que es nuestra hermenéutica bíblica, nuestra comprensión del Evangelio y nuestra forma de anunciar y vivir el ese espacio que clama para que se cumpla la voluntad de Aquel   que nos hace familia (el Reino). Aquí está el nudo del conflicto y el núcleo duro de debate. Muchas veces preferimos hablar de la construcción de los prejuicios y sus características como una forma elegante de evitar enfrentar el núcleo conflictivo del debate teológico y pastoral. Tenemos que decidir si queremos entretenernos con los cantos fúnebres de todos los terribles Apocalipsis anunciados o entrar en la comunidad que celebra las bodas de la semejanza y de las radicales comuniones de las igualdades y el debate que nos impulsa a derramar bendiciones sin exclusiones, gratuitamente, con alegría, con confianza.  

Frente al escándalo de las mesas del Hijo de la Humanidad, que come y bebe, y que aparentemente como buen gourmet, goza con alegría de los dones de Dios y con esas cenas entre compañeros de ruta y esas bebidas en cantidad y calidad que alegran corazones y vidas, y que para peor comparte con personas que nos son política ni teológicamente correctas tanto para aquella como para esta generación que murmura y lo considera un blasfemo y una amenaza para muchos sistemas ideológicos y teológicos. Recuerden que la blasfemia será la mayor acusación en el juicio de su condena.

Esas comuniones extrañas y escandalosas de Jesús de Nazaret tienen siempre la recompensa de los profetas: la difamación y finalmente la cruz. Si queremos desafiar a esos sistemas ideológicos y teológicos debemos nosotras y nosotros también perder nuestra cabeza, cordura, prudencia y nuestra diplomacia y jugarnos por quienes nadie se quiere jugar.

Nosotras y nosotros queremos vivir y ser esa comunidad que tiene en su centro la mesa, el pan y la sal compartida con quienes el sistema considera impuros, indignos, incorrectos, feos, malos y sucios. En nuestra acción pastoral estamos anunciando esta sorprendente sabiduría. Esas mesas de la inclusividad son la justificación de nuestra sabiduría que no es otra que la sabiduría del Cristo del Dios de las misericordias. Asumamos con fortaleza el que nos etiqueten como “blasfemos” a semejanza de Cristo. Ya no importa que nos critiquen por nuestras comuniones con usuarios de drogas, personas en situación de prostitución, hombres que tienen sexo con hombres y con toda la diversidad de familias que existen en nuestra sociedad. Esos murmullos y esas sospechas serán de ahora en adelante nuestra gloria y consecuencias de la Sabiduría que queda justificada por nuestras mesas que tienen que ser cada vez más inclusivas a imagen del modelo que nos ofrece Jesús de Nazaret.  Entonces nuestro caminar y las acciones que nacen de la fe que busca siempre la justicia y la dignidad de hermanos y hermanas colocados por el rigor legalista de los sistemas ideológicos y teológicos en los márgenes de la vida y de las comunidades revelará el Espíritu que nos hace instrumentos dóciles de esa nueva teología que pretende ser tan blasfema como la de Aquel que fue condenado por los que hermeneuticamente tenían otra comprensión del espíritu de Dios. .

Frente a esos proyectos, tenemos un nuevo sábado escandalosos. Así como el antiguo sábado de la ley simbolizaba en su origen la voluntad liberadora y de equidad en todo sentido del proyecto y acción divina, ahora tenemos un nuevo sábado, ya no en el tiempo sino en una persona. El gozo de la boda se continúa en el nuevo y liberador sábado que es la persona, la vida, pasión y cruz que refleja el proyecto de Jesús de Nazaret en quien reconocemos y confesamos como el Cristo que nos revela el rostro misericordioso de Aquel que le envía. La revelación de que Es el que Es nunca es barata ni fácil. Sabemos muy bien que no se manifiesta a las y los prudentes. ¡Cuantas veces nos han solicitado en nuestras comunidades mucha prudencia en la forma de predicar, en la forma de hablar, en la forma de compartir el pan y la comunión! Una bendita y traicionera prudencia. Jesús de Nazaret nos dice que a los prudentes la sabiduría del Reino se oculta. Por ello resulta tan extraño y difícil  cumplir ese mandato cuando nuestros hermanos y hermanas en el sacerdocio universal de todas y todos los creyentes nos piden prudencia cuando en realidad tendrían que pedirnos más locura evangélica, más escandalosa sabiduría integradora y más inclusividad incondicional que exige el Reino de Aquel que nos llama amigos y amigas.

Nuestro paradójico Convocante se revela a las y los pequeños que seguramente son aquellas personas que han sido excluidas de otras comunidades de fe por cuestiones disciplinarias. ¡Cuantas personas hoy nuestros sistemas ideológicos y teológicos son considerados pequeños, de segunda clase, de calidad diferente, de dignidad disminuida! La epidemia del vih pone de manifiesto estos pensamientos ocultos que llenan nuestras mentes y corazones

Que estupenda oportunidad tiene esta generación de transformar su predicación y su acción evangelizadora y colocarnos en medio de todos los grupos vulnerables al vih y al sida y anunciar una y otra vez que: “Vengan a mi todas y todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”  Ese es el cántico de las bodas del Cordero que se inmola en la cruz para que pueda nacer una nueva mesa de comunión.

Frente a yugos pesados e injustos impuesto por sistemas de exclusión y opresión se opone el nuevo yugo del Reino que es un sábado eterno donde todos y todas pueden encontrar alivio. Y esa es nuestra permanente opción. Frente al rigor de aquellos que continúan con los cánticos fúnebres de los muchos Apocalipsis estamos convocados y llamados a vivir otra sabiduría con un espíritu de cruz que siempre es paciente y humilde en su mismo corazón pero que es la nueva sabiduría que locamente cambia nuestras vidas para transformarlas en ofrendas agradables a Dios y que hace de nuestro yugo un yugo de inclusión para que todos y todas puedan conocer verdaderamente al Padre. Nadie conoce al Padre sino aquellos y aquellas que reflejan la paciencia y la humildad de la fortaleza y victoria de la cruz que desafía exclusiones prudentes para vivir la loca aventura del Evangelio del Reino.

Oración de los Fieles.

En comunión de cruz con quienes están afligidos y agobiados y con todo el pueblo de Dios en Cristo Jesús, oremos por la creación entera y por nosotras y nosotros mismos.

Revelación de las misericordia, fuente de gracia totalmente gratuita, queremos unir nuestras voces para implorar junto a las y los que han tenido que cargar los yugos pesados del maltrato que muchas de nuestras iglesias han impuesto sobre diversos hermanos y hermanas y darte gracias porque siempre han aparecido en nuestras comunidades voces que desafiaron esa mesas de la exclusión y con voz y acción profética construyeron espacios alternativos fieles a tu sabiduría. El Señor es bueno con todas y todos, y tiene compasión de todas sus criaturas.

Tú que eres la paciencia y humildad de todos los corazones, inspira en tus comunidades la voluntad de cuidar con responsabilidad la creación que has puesto en nuestras manos, a los que nuestros sistemas ideológicos y teológicos consideran pequeños e invisibles, para que haciendo memoria de tus acciones de liberación podamos ser esas voces y para que en esos espacios alternativos de tus cenas vuelva a resonar tu voz llamando a llevar tu yugo suave y liberador. El Señor es bueno con todas y todos, y tiene compasión de todas sus criaturas.

Sabiduría oculta para sabios y prudentes, envía tu Espíritu para que tengamos la voluntad y la valentía de tomar tu yugo, que sabemos suave y tu carga liviana, para que se haga realidad aquí y ahora tu revelación en todo gesto de justicia y en toda acción de misericordia. El Señor es bueno con todas y todos, y tiene compasión de todas sus criaturas.

Revelación del Aquel que se hace fuego para guiarnos en todas las noches de nuestra existencia, te rogamos por nuestras comunidades para que seamos transfigurados en santuarios donde quienes no encuentran acogida puedan entrar por la puerta ancha del Reino de la inclusión que transforma y convierte. Que nuestro corazón asuma la paciencia y la humildad que se hace palabra y descanso para quienes están agobiados y afligidos. El Señor es bueno con todas y todos, y tiene compasión de todas sus criaturas.

Entre tus manos, Fuente inagotable de toda gracia, nos encomendamos y encomendamos a todos aquellos y aquellas por los que oramos, confiando locamente en tu misericordia, revelada en tu Espíritu como nuestra sabiduría. Por Jesús de Nazaret que confesamos como el Cristo del Dios del Reino. Amén.

Oración Comunitaria

Te bendecimos, Resplandor de toda justicia tanto en el cielo y como en la tierra, porque has escondido grandes cosas a quienes los sistemas de exclusión consideran ‘sabios y prudentes’, y se las has revelado a quienes ellos consideran pequeños y pequeñas. Te pedimos que también a nosotros y nosotras nos des un corazón de simplicidad de vida, un amor a la Causa de quienes son excluidos y estigmatizados, y el desprendimiento necesario para no dejarnos atrapar por los intereses egoístas, vivir la libertad de la inclusión incondicional, de forma que siempre sepamos captar el sentido de “estas cosas” que revelas quienes escandalosamente se hacen pequeños y estigmatizados para que tus mesas sean signos de vida. Por Aquel que se hace pan de inclusión. Amén.

Pr. Lisandro Orlov.
Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU)
Pastoral Ecuménica VIH-SIDA
Revisado Julio 2019
Base de la prédica del Encuento Mensual para tod@s l@s Rechazad@s e Imperfect@s de la MGyL del 27 de Julio de 2019.

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